domingo, 18 de febrero de 2007

Curiosidades de Azpitia


La sociedad, con sus modas, folclore y formas de vida siempre está en constante evolución. Sin embargo queremos transmitirle algunas curiosidades que aún subsisten en Azpitia.
Cuando la ama de casa está preparando los alimentos en una cocina a leña, que casi ya no se usa, y el fuego hace un ruido característico, ella dice que la candela está hablando por lo tanto es fijo que a los pocos momentos llegará visita, entonces tiene que tomar las precauciones necesarias porque habrá un invitado más en la mesa. Eso mismo ocurre si el lindo gatito de la casa se “lava” la cara, o el gorrión o pichiringo canta frente a la ventana. Otra curiosa costumbre consiste en apretar el pescuezo de un gato para expulsar la espina de pescado trabada por accidente en la garganta de una persona. A falta de michi es muy eficaz hacer gárgaras con jugo de limón.
En el ámbito de región, es muy sabido que el burro rebuzna minutos antes de las once de la mañana. Los antiguos campesinos que no portaban reloj se guiaban por esta señal y calculaban su tiempo para sus faenas. El burro con una precisión extraordinaria nos avisa cuándo va a llover, ya que momentos antes empieza a revolcarse. Asimismo cuando los rancheros desean construir un camino por la pampa y los cerros, sueltan un asno y por donde él se va, por allí trazan el camino; a falta de asno contratan un ingeniero. También es interesante saber que para desviar el cauce del río es muy efectivo arrojar sal en el lado que se desea apartar. Los ancianos decían que si aparecen grandes cantidades de pulgas en los perros es señal que se acercan buenos años de cosecha. Para acabar con estas pulgas mojaban con cerveza el pescuezo del perro. Y cuando el perro aúlla en las noches oscuras es porque ve las almas de los recién fallecidos y si canta la chirigua, una ave nocturna que solo se conoce por una figura de color sangre, alguien va a morir. Otra ave de mal agüero es la pacapaca, ave en extinción en Azpitia, ya que sus chillidos al anochecer anuncian alguna desgracia o enfermedad. También vienen enfermedades de cualquier índole cuando se forman halos alrededor del sol o la luna.
Las veteranas del pueblo tenían la creencia que los impuntuales y tacaños sufrían de estreñimiento y los chismosos y mentirosos tenían halitosis o mal aliento. El perejil es un veneno para los conejos y pajaritos.
Las afirmaciones aquí vertidas fueron recogidas de los pobladores más veteranos, en especial de las mujeres de Azpitia.
Los meses de estío son muy preocupantes para los agricultores por la escasez de agua, por eso esperan con ansia el aumento del caudal del río; esto ocurre en los meses de fin de año, pero nadie sabe el día con exactitud. La mejor señal lo dan algunos patillos que pasan volando en dirección a la sierra y regresan horas después o al día siguiente. Los agricultores ven esta señal con buenos ojos ya que con toda seguridad pronto repuntará el río.
Los grillos son eliminados si se encuentran dentro de la casa porque sus cantos anuncian pleitos familiares, por el contrario los alacranes cuyas picaduras son muy dolorosas, son bienvenidos y no se les matan porque traen buena suerte. Las picaduras de arañas, avispas, abejas u otros insectos se alivian de inmediato frotándose la zona afectada con las hojas de tres hierbas juntas de las más amargas que se encuentren, de preferencia achicoria, verbena y vinagrillo. También se alivian colocándose barro en la zona picada. Para tener buena voz y cantar hermosas melodías hay que comer huevos crudos de gallaretas y para ser astuto se debe ingerir el corazón apenas extraído de una lisa viva. Hay que tener cuidado con los pacaes, porque a pesar de ser muy agradables, cuando se come en exceso puede ocasionar la temible terciana, la misma que se vence con infusión de achicoria caliente.
El moquillo de los pollos, a falta de medicamentos prescritos por el veterinario, se cura quemando neumáticos en los corrales tratando que el humo invada todo el recinto. Para ahuyentar a las culebras de los alrededores de la casa, nada es más efectivo que quemar ajíes amarillos, pues el fuerte olor que despiden las pepas del producto repele a estos animales.
Un gran remedio recomendado por las abuelitas para mitigar la diarrea, es el agua de cáscara seca de granada con un poquito de azúcar rubia. Los retortijones y diarreas también se curan cubriendo repetidamente el vientre con papel de periódico caliente, las cuales se sujetan con las ropas interiores. Para eliminar los piojos existen varias maneras, una de ellas es usar a manera de shampoo la pepa de chirimoya con agua y un poquito de querosene. Una segunda opción es empaparse el cabello con una mezcla de vinagre con agua. Para el mal aire es conveniente pasarse un huevo o frotarse la cabeza con ruda macerada en pisco. Con esto también se cura y se previene el mal de ojo de los bebés. La ruda macerada en pisco, llamada sencillamente pisco con ruda, es la “divina pomada” contra las enfermedades causadas por los “malos aires”, mal de ojos y ciertos dolores de cabeza. Además para que los niños no sean ojeados, se les amarra una cinta roja en la cabecita o manitos; asimismo para que los niños crezcan con una dentadura fuerte le atan un colmillo de lobo marino en la mano izquierda. Para que los bebes caminen lo más pronto posible le soban repetidamente con guano de corral las piernas. Para aliviar el dolor de cabeza es útil colocarse tajadas de papas amarradas con totora sobre la cabeza; asimismo algunas cefaleas desaparecen ingiriendo zumo de apio y col. Sobarse la espalda con mitades de manzanas a todo lo largo de la columna vertebral, previene la calvicie.
En casa hay que tener mucho cuidado para que la leche de vaca no se derrame de la olla sobre el fuego al momento de hervir, sino las ubres del animal se inconan. Las mujeres están prohibidas de ingresar al cuarto donde se almacena el vino nuevo, esto como una medida de precaución porque pueden hallarse en sus días de menstruación y de ser así, definitivamente el vino se torcerá. El toro más bravo es dominado por el pastor que lo conduce si éste se coloca un trozo de boñiga de vaca en el bolsillo. Aunque parezca mentira, para destetar al niño, la madre se untaba sabia de aloe en los pezones. Este método se ha extinguido porque este vegetal tiene un sabor amargo que podría causar daños psicológicos en el niño. Cuando alguien muere colocan un vaso con agua bajo la cama del recién fallecido con la creencia de que el alma vendrá a mitigar su sed, misteriosamente el agua muchas veces desaparece. Para evitar el adormecimiento de los pies, resulta muy efectivo colocarse un lápiz o un palito sobre una oreja. Se llama "padrejón" a una enfermedad dolorosa en el vientre y cintura propia de varones causada por el exceso de trabajo o por cargar sobrepeso. Y "madre" en caso de mujeres, conocida por los médicos como ciática y lumbago pero que es curada por curiosos con suaves masajes, pócimas y ungüentos caseros. Los dolorosos calambres desaparecen si usted coloca un trozo de corcho bajo su almohada y otro pedazo lo lleva en los bolsillos.
Los troncos de los árboles cortados en tiempo de luna nueva, pronto se apolillan. Los chanchos no deben castrarse en esos días porque la herida se infecta y cuando esto ocurre es difícil curarlo sólo con ceniza.
Las picaduras de las abejas son muy útiles para aliviar la artritis. Igualmente las picaduras de los alacranes desaparecen las verrugas y algunos tumores. Las verrugas también se eliminan con leche de higo verde.
Si alguien sufre por accidente un fuerte golpe en el globo de los ojos, o si algún cuerpo extraño ha caído en el lugar, resulta muy eficaz un chorro de leche materna arrojada directamente de los pechos femeninos. Inmediatamente se aliviará el dolor y el cuerpo extraño saldrá del lugar.
Y siguiendo con esta intención de escribir las cosas curiosas de Azpitia, que quizás resulte bellas para algunos o cursi para otros, recordaremos que para acabar con el sudor de las manos es necesario agarrar por un rato los pies de un bebe fallecido. Cuando muere una persona adulta no debe barrerse la casa durante 8 días, de esta forma el luto se apartará de la casa.
Si el agua del río viene de color rojizo es señal de que no habrá buena pesca de camarones. Para volver cristalina el agua turbia se la remueve con tajadas de hojas de penca. Las yucas se siembran con los ojos de los tallitos para una sola dirección y cuando están a punto de cosechar no se le agostan porque pierden su harina. El maíz morado no debe sembrarse junto al maíz blanco para evitar el cruce de colores. Para que el vino salga dulce hay que trasegarlo más seguido y cuando el vino está a medio torcer se debe colocar un trozo de carne de res para que extraiga el ácido que le da mal sabor.
Los guardacaballos siguen a las yuntas de bueyes en busca de lombrices y los papagayos se frotan los ojos con el ají antes de comérselos; cuando una bandada de estas aves se posa sobre un potrero a comer ajíes, uno de ellos hace de vigía en un árbol cercano y da la voz de alarma ante cualquier peligro causado por el hombre. Si las plantitas de las macetas o del jardín de la casa se mueren es porque hay envidia y para contrarrestar ese mal debemos regar los alrededores con una mezcla de azufre, vinagre y aceite. El enjuagatorio del agua hervida con las raíces de la flemadera es santo remedio para las enfermedades de las encías y el dolor de muelas. Para sacar los malos aires de la casa hay que quemar un cuerno de venado y para sacar los resfríos de los músculos debemos aplicarnos ventosas con pisco. Para que no los agarren los aires dañinos al momento de huaquear, hay que frotarse con una pócima macerada basada en pisco, ruda, cargaviento, chutanca y maíz morado. Y para que los gentiles no se resientan hay que dejarle a manera de ofrenda un poquito de maíz tostado y pisco en la huaca. Si alguien se ahoga en el río en épocas de abundancia de agua, el río de inmediato desciende su caudal. Para matar una culebra a pedradas, hay que coger y escupir el proyectil, luego arrojarlo sobre el animal, de esta forma con toda seguridad la piedra dará en el blanco.
El hipo desaparece con un susto o sobarse el lóbulo de las orejas con los dedos mojados, luego beber una taza de agua de anís con limón y azúcar. El estornudo no debe ser escandaloso pero tampoco debe evitarse porque ejerce una acción liberadora capaz de vencer a la tristeza o depresión.
La infusión de los frejolitos y las hojas de paico coadyuvan eficazmente al tratamiento de las enfermedades intestinales causadas por bichos. Para prevenir los males de la próstata nada es mejor que ingerir abundante achiote. Debemos tener en cuenta que el consumo de ajos, pepinos y limones regulariza la presión arterial. Asimismo la odiada celulitis se trata bebiendo agua de retama y untando pulpa de palta en la zona afectada a manera de ungüento, luego sobarse repetidamente con la semilla de la misma fruta. Esto hacerlo diariamente por dos semanas.
La infusión de amor seco es un gran depurativo de la sangre, además es útil para vencer la tristeza y angustia causada por las decepciones amorosas. Las abuelitas curaban el dolor de garganta haciendo gárgaras con agua de tara. El agua de llanten aparte de constituir un desinflamante, es una gran bebida refrescante. Para los cálculos renales y biliares, nada es mejor que la chancapiedra.
Y para que el corazón siempre esté alegre, especialmente cuando el joven ha quebrado con la enamorada, no hay nada mejor que tomar agua de raíz de valeriana con hojas de naranja y romero. Para bajar la fiebre son muy efectivas las hojas de girasol; las ulceras exteriores e interiores se tratan con matico. Como diurético debemos de consumir achira. La naranja, aparte de tener abundante vitamina C, es útil para prevenir la arteriosclerosis. Para aliviar momentáneamente el dolor de muelas es muy útil poner en las caries un palito de clavo de olor molido. Y para decir adiós al insomnio, nada mejor que colocar hojas y flores de floripondio bajo la almohada, además beber un vaso de agua hervida con cascara de naranja y lechuga.
El estrés siempre ha existido, lo que pasa es que no sabemos definirlo, mejor dicho no puedo definirlo. En el campo cuando una persona esta triste, desganada, preocupada, nerviosa, agotada, le duele la cabeza, reniega mucho, grita, no habla, vive atronado, etc., sencillamente decimos que está de "mal humor". Pues ese "mal humor", según las abuelitas, se alivia tomando infusiones de manzanilla, tilo, verbena y agua de azahar. Además hay que comer bastante manzanas.
El "mal humor" es un tipo de estrés, es la respuesta de nuestro sistema nervioso a una situación que se percibe como un desafío o un reto que creemos no poderlos vencer. Los entendidos dicen que este fenómeno puede interpretarse como un mecanismo de lucha o huida, puesto que los cambios que experimentamos al sentir temor por algo, proporcionan también una potencia física para enfrentar al peligro o bien huir.
Algo muy generalizado en el Perú es colgar un limón en el pescuezo del perro para que este sane de sus enfermedades. El mejor remedio para secar una ampolla en los pies causada por el roce de los zapatos nuevos o en las manos por el manejo de herramientas, consiste en colocar unas gotas de savia del tallo de plátanos sobre dicha ampolla. La tizna de olla de barro producida por la leña, sirve para curar el herpes labial, más conocido como "lamido de araña". Colgar ajos en la cocina trae buena suerte y colocar limones produce tranquilidad.
En Azpitia, no hace muchos años, la guayaba se empleaba para controlar la diarrea. Asimismo contra el dolor de estómago, la indigestión y las inflamaciones de la boca y la garganta. Para esto se hierven las guayabas con cuya agua se hacen gárgaras o enjuagatorios. También hay personas que controlan el dolor de muelas mascando las hojas tiernas del guayabo. Un secreto para aliviar los terribles dolores de muelas consiste en colocarse un corcho quemado en el bolsillo del lado donde se ubica la pieza dental. Seguro que sentirá alivio.
La infusión de hojas de molle es de gran utilidad para combatir el mal olor bucal. El mejor tratamiento para aliviar las quemaduras es echar lo antes posible, agua fría en la zona afectada. Con la hierba luisa se prepara una bebida muy agradable y ayuda a superar los decaimientos; algunos creen que ejerce cierta acción contra la diabetes. La infusión de la hierba luisa además era usada en algunos hogares como fumigatorio contra las moscas. Una mezcla de perejil, aceite y sal introducido en el diente, calma el dolor producido por las caries. Una manera de vencer a la depresión es ingiriendo plátanos diariamente. Para controlar la diabetes es necesario consumir todos los días agua de canela con clavo de olor. Si hay imposibilidad de orinar, mientras se espera al médico, se recomienda someterse a un baño de asiento caliente y prolongado.
Las ortigas sirven para aliviar los dolores reumáticos, sacudiendo con ellas junto a las articulaciones enfermas.
Para disolver la "sangre molida" ocasionada por las contusiones, es útil colocarse pócimas con hojas de chupasangre, arnica y sal. Se ha comprobado que algunos tumores desaparecen con emplastos compuestos de cargaviento, chutanca, alhucema, ruda y sebo de carnero negro. Todos estos ingredientes se muelen en batán, luego se cocinan en olla de barro, colocándose caliente sobre el tumor, cubriendo la zona con lana de carnero y franela. Esto debe repetirse varias veces.
La savia de molle calentada con "suelda consuelda", es eficaz para curar las hernias en los ombligos de los niños. El resfrío común se alivia inhalando vapores de hojas de eucalipto, menta y trementina. Algunos campesinos trataban la temible neumonía con emplastos calientes de hojas de granadilla amarilla con excremento de chancho tierno. Aunque parezca mentira, resultaba un gran remedio contra este mal.
El humo de las hojas de eucalipto repele a los zancudos y mosquitos. Pero nunca duerma ni haga su siesta bajo las sombras de este árbol porque increíblemente se sentirá decaído y sin fuerzas.
Los niños sanaban de las enfermedades bronquiales, tomando en ayunas durante tres días, leche de burra negra. Para curar los males estomacales, tales como la indigestión, resultaba muy bueno beber por tres días una copa de leche de perra mal llamada "china" o calata. Es decir leche de la hembra del perro peruano. Los hematomas causados por golpes desaparecen sobándose repetidamente la zona afectada con un sapo vivo.
Por otro lado, cuando empieza la merma del rio y aparecen abundantes pejerreyes, es señal de un año de sequía.
Los viejos aconsejaban que ante los ataques nerviosos, pataletas o "berrinches" de los adultos, una de las primeras actitudes es mantener la calma. Estas pataletas constituyen signos de inmadurez que pese a lo aparatoso y teatral que resultan, no suelen tener un carácter grave. La persona grita, llora y hasta parece que va enloquecer o perder el sentido. Pero no se preocupe y no haga esfuerzos por sujetar al paciente ya que seguramente conseguirá agravar el asunto. El paciente no pierde el equilibrio por tanto las caídas o golpes son injustificados. Lo mejor es esperar que se tranquilice luego converse con él y deje que le cuente el motivo o problema. Sin duda esta es la mejor terapia.
Los remedios caseros que aquí hemos anotado, no son aceptados plenamente por la ciencia y no han sido incluidos dentro de la Farmacopea Nacional, por lo tanto sólo debemos considerarlas como medicinas folclóricas y no experimentar con nuestra salud, a pesar que la eficacia de ellas ha sido comprobada por muchos campesinos, quien sabe, en muchos casos por la fe en el producto o sencillamente por tratarse de placebos. De ser así estaríamos en lo correcto ya que en los laboratorios farmacéuticos se producen muchas sustancias que, careciendo por sí misma de acción terapéutica, producen efectos curativos en el enfermo, si este la recibe convencido de que esa sustancia posee realmente tal acción. En los vademécumes internacionales abunda esta clase de medicamentos. No obstante, para tratar nuestras enfermedades debemos guiarnos por las prescripciones del médico.
En tiempos que no había luz eléctrica en la plazuela de Los Fundadores de Azpitia, muchos a la luz de la luna, vieron al centro de la plaza, la figura de un hombre vestido de soberano inca. Creen haber notado que la capa era azul con bordados en oro, sobre su cabeza tenía plumas, una borla y el chucu o casco. Su mano derecha se apoyaba sobre un cetro y en la izquierda sostenía un escudo y un banderín con flecos. La cintura cubierta por una especie de faja dorada y la túnica de color blanco tenía motivos amarillo brillantes. En la rodilla aseguran haber visto unos flecos y sus pies calzaban sandalias. Este extraño hombre tenía todas las indumentarias de un antiguo emperador peruano. Era alto y arrogante y los que le vieron sintieron miedo pues no se atrevían volver a pasar por ese lugar a altas horas de la noche. Con la instalación de la luz pública, desapareció esta figura pues ya nadie asegura haberlo visto. Los azpitianos saben que bajo la pequeña plaza de Los Fundadores existen muchos restos que pertenecieron a los antiguos peruanos.

(Condensado del Libro: Tiempos, ¿Leyenda o Historia?, Primera Edición, publicado en agosto del 2,004)