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domingo, 11 de noviembre de 2007

Santa Cruz de Flores

EL PISCO DE FLORES.
Santa Cruz de Flores es uno de los dieciséis distritos que conforman la provincia de Cañete en el departamento de Lima, Perú. Los cruceños más conocidos como “Florinos” se dedican mayormente a la agricultura y en cuanto a antigüedad compiten con los de Ventarrón, en Chiclayo y Caral en Huacho, los más antiguos de América. La explotación de las tierras de Santa Cruz de Flores se iniciaron en las lomas de Lapalapa y Azpitia, según Federico Engels hace más de cuatro mil años.
El origen del nombre de este distrito es muy discutible pues muchos no comparten la afirmación de que en 1860 un sacerdote de apellido Flores plantó una cruz en el lugar dando inicio al nombre de Santa Cruz de Flores. Si esta afirmación fuera cierta entonces por qué en el Archivo General de la Nación existen documentos de mucho antes reconociendo al lugar como Flores y otros como Miraflores. Y qué decir del contrato entre don Jerónimo de la Cueva con la Corona Española adquiriendo el primero las tierras de Callaya, Remuzgo y El Huayco suscrito el 21 de marzo de 1742, siendo virrey del Perú don José Antonio de Mendoza. Pero dejemos a los historiadores esta tarea tan delicada y hablemos de nuestro propósito: EL PISCO Y VINO DE FLORES.
El mérito de iniciador de la producción de vinos en el lugar lo podemos atribuir a don Serafín Chauca Arias mientras que don Jesús Conde Toribio fue el iniciador de la producción de pisco en 1910. Esto lo digo basándome en las informaciones actuales de los veteranos del pueblo, sin embargo el historiador chileno Vicuña Mackenna dice que cuando los soldados chilenos pasaron por el pueblo de Flores en diciembre de 1880 tomaron un licor que los naturales llamaban pisco. ¿Se trataba de un pisco elaborado en Flores? Otro dato importante lo encontramos en el Libro de Actas de la Sociedad Irrigadora de las Pampas de Azpitia, de fecha 1901, donde menciona que don Pedro Chumpitáz, natural de Flores, obsequió una botella de pisco a los fundadores de Azpitia.
Actualmente existe una asociación vinícola con el nombre de Asociación Vitivinícola Artesanal de Santa Cruz de Flores, fundada el 16 de marzo del 2002 gracias a la iniciativa de los esposos Gladys Trigueros y Luis Portocarrero, siendo su primer presidente don Aurelio Conde Huapaya, propietario de la vitivinícola San Felipe. Luego la institución fue presidida por don Smith Avalos Washiyama, dueño de la vitivinícola San Juan. Este año lo preside don Mario Camacho.
Los vinos y piscos producidos en Santa Cruz de Flores son de los mejores y capaces de competir con los mejores vinos del mundo. Sin embargo el pisco y vino natural de esta tierra bendita no tiene necesidad de salir a competir en otras latitudes.
Entre las vitivinícolas mas importantes tenemos las siguientes: San Juan, Claro, Suc. Andrés Arias Ayala, Nene, Don Elías, Don Daniel, Tello, Don Toribio, Santa Cruz de Flores, Viña Florina, San Felipe, Luján e Hijos, La Candelaria, etc.
También es muy conocida la bodega y alambique El Conde de Cañete del barrio Maracaná. Pero como dato importante es necesario dar a conocer que en el territorio de Santa Cruz de Flores se produce vinos en forma artesanal en casi todos los hogares.

viernes, 24 de agosto de 2007

TERREMOTO




El 15 de agosto del 2007 el Sur Chico del Perú fue azotado por un fuerte movimiento telúrico de 7.9 grados. Según los medios de comunicación, las ciudades de Pisco, Chincha, Ica y Cañete sintieron más la desolación de este fenómeno natural. La capital del Perú también fue remecida pero sin causar mayores daños. En la zona norte de la provincia de Cañete se sitúan los distritos de Chilca, San Antonio, Mala, Calango y Santa Cruz de Flores. Escribimos estas líneas con mucho dolor porque de estas cinco pequeñas ciudades fue Santa Cruz de Flores con sus 3,000 habitantes, la más castigada por el peor terremoto vivido por los peruanos en los últimos cincuenta años. Sólo me voy a limitar a escribir de Santa Cruz de Flores porque aquí también se reflejó toda la desgracia vivida por los demás compatriotas de las zonas devastadas del sur.
Este tranquilo lugar en dos minutos cambió su historia, quedando sin luz, agua, velas, fósforos, pilas, sin teléfonos, con mas de cien casas derribadas y el 70 por ciento de la ciudad malograda. Sin reponerse aún del infortunio, el sufrimiento y el dolor, horas después el pueblo vio el amanecer a la intemperie con su iglesia gravemente dañada que será preciso demolerla en su mayor parte y su obelisco con su reloj de cuatro caras de la Plaza de Armas, que es una joya en el Perú, a punto de desplomarse.
Pero esto no sólo ocurría en Santa Cruz de Flores y en las grandes ciudades del departamento de Ica, también hay un sinnúmero de pequeños pueblos del interior del país que son ignorados por los medios de publicidad y se encuentran “borrados” del mapa por el sismo.
Ante la tragedia, el corazón de los pueblos vecinos empezó a latir por Santa Cruz de Flores. Las primeras muestras de socorro vinieron de inmediato de los pueblos aledaños y la empresa privada. Al tercer día llegó ayuda humanitaria y auxilio de San Isidro, Chorrillos y otros distritos de la capital. En esta hora de reconciliación, de entrega y del perdón, siguen llegando a torrentes decenas de toneladas de víveres, agua, ropa, frazadas, carpas, etc.
El Gobernador señor Pedro Avalos Cuya, puso en alerta al equipo de seguridad ciudadana para un control estricto en la ciudad, organizando rondas hasta altas horas de la noche, previo empadronamiento de los damnificados.
La ayuda humanitaria del estado no llegó en los primeros dos días, pero después se hizo presente y el Gobierno Regional envió maquinarias para recoger escombros y limpiar la ciudad. Los pobladores sin perdida de tiempo se organizaron y empezaron a remover las casas destruidas con miras a levantar su nueva vivienda, pero se preguntaban ¿Con qué?...
La mayor parte de la población de estos pueblos vive de la agricultura, pero ninguna autoridad gubernamental parece darse cuenta que los canales que abastecen de agua a sus cultivos han sido destruidos. Es decir, lo pobladores tienen que reconstruir todo, viviendas, caminos, canales, puentes, edificios escolares, iglesia, etc. La atracción turística del distrito de Santa Cruz de Flores es San Vicente de Azpitia, la cual casi no sufrió mayores daños, sólo un par de casas destruidas y algunas perdidas menores, pero el canal principal que surte de agua a las tierras agrícolas de este lugar, tiene una longitud de 5.5 Km y atraviesa peligrosos acantilados sí fue dañado gravemente y enterrado en varios trechos por el desprendimiento de los cerros.
Me permito hacer una invocación a todos los hombres de buena voluntad, a los “florinos” del lugar y a los que se encuentran lejos de su tierra, poner el hombro para reconstruir la hermosa iglesia del lugar y el obelisco de la Plaza de Armas, que es el símbolo del pueblo.
Pero no hay mal que por bien no venga. La ciudad debe ser reconstruida por sus hijos, no sólo esperemos ayuda exterior, pongámonos de pie y manos a la obra para que pronto, desde sus escombros Santa Cruz de Flores se convierta en una ciudad alegre, bonita y moderna.